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3 de octubre de 2025

GENALGUACIL. EL DESPERTAR DE UN PUEBLO MUSEO

 

En septiembre de 2021 regresé a Genalguacil, uno de esos pueblos a los que vuelvo una y otra vez porque me hacen sentir bien, porque me llenan de calma y de vida. Tras el incendio que golpeó Sierra Bermeja y sus alrededores, volver se convirtió en un deber, en una forma de abrazar de nuevo a este rincón blanco y artístico que tanto significa para mí.

 EL DESPERTAR DE UN PUEBLO MUSEO

Hoy me asomo al balcón de la Serranía de Ronda desde el pueblo de Genalguacil, uno de los tesoros más hermosos del Valle del Genal. Blanco, tranquilo, lleno de vida y de arte, es un lugar donde el tiempo parece caminar más despacio.


Aquí las calles respiran creatividad: cada muro, cada plaza, cada esquina es un lienzo que guarda una huella artística. Genalguacil no es solo un pueblo, es un museo al aire libre, un regalo para la vista y para el alma.

Las casas blancas, cuidadas con esmero, reflejan la primera luz del día, y entre balcones y macetas siento que late algo más profundo: la emoción de quienes mantienen vivo este rincón.

Amanece despacio en este pueblo silencioso. A cada paso escucho el canto de los pájaros y, a lo lejos, algún gallo que anuncia la vida del nuevo día. Me detengo y dejo que el suave tolón, tolón de la campana de la iglesia marque el ritmo del tiempo.

¡tolón, tolón.. la 1; tolón, tolón, las dos y así cada repique me  transporta a un pasado que aquí nunca parece del todo lejano.

La frescura de la mañana invita a pasear. Miro cómo las pequeñas aves asoman sus picos desde los nidos, esperando la comida que llegará en cualquier momento. Las flores del San Pedro comienzan a abrir, tímidas al principio, hasta que por la tarde llenarán el aire de su aroma, un perfume que despierta recuerdos de mi infancia.

Subo las empinadas escaleras, sonrío al cruzarme con esa simpática escultura que bromea con las cuestas interminables “ESTOY HASTA EL MOÑO DE SUBIR CUESTAS.

Respiro profundamente: el aire fresco de la montaña, el roce de la brisa en mi piel, el calor tímido del sol que empieza a acariciar las fachadas. Cierro los ojos para guardar la sensación, y al abrirlos, dos gatos me observan desde una esquina, buscando la misma energía de la mañana que yo. 

Y sin embargo, junto a esta belleza, la tristeza se abre paso. No puedo olvidar que, muy cerca de aquí, el fuego devoró hace poco parte de esta sierra incomparable. El mismo incendio que puso en vilo a Jubrique dejó también cicatrices en los alrededores de Genalguacil. La naturaleza herida parece guardar silencio, pero sé que volverá a hablar, porque la vida siempre busca el camino de regreso.

Aun así, el pueblo resiste. Sus gentes siguen cuidando de cada calle, de cada flor y de cada obra de arte, como un recordatorio de que incluso tras la pérdida hay belleza que se mantiene en pie. Genalguacil, con su calma, su creatividad y su entorno natural, es un canto de esperanza.

Cuidemos nuestro entorno. Esto es vida. Esto es nuestra savia, lo que nos sostiene y lo que debemos dejar a quienes vengan después.

 


 

 

 

 

 

 

 

 

25 de julio de 2024

A JUBRIQUE, CON AMOR (Tras el incendio forestal sept. 2021)

A JUBRIQUE, CON AMOR
Anoche soñé que volvía a recorrer el camino que me llevaba a ti. 
Se hacía interminable la carretera contemplando lo que el fuego llegó a calcinar. Las lágrimas resbalaban por mis mejillas y el corazón lo tenía encogido. 
Anoche soñé que conforme avanzaba, veía las casas blancas de donde salían personas muy cariñosas y amables, que me acogían y me daban la bienvenida, sonriendo, siempre sonriendo. 
Al despertar, mi primer pensamiento fue que tenía que volver, volver y llegar a ti como en mi sueño. 
Te pediré, entonces, que me dejes perderme por el laberinto de tus calles, y embriagarme con el olor de tus flores. 
Sé que esas personas con las que soñé, son las que cuidan con esmero que el pueblo sea uno de los más bonitos y coloridos, con esas calles estrechas y empinadas, de fachadas blancas como la nieve y engalanadas con macetas de “lunares” que le dan la alegría que sus gentes tienen, y que en primavera se ven repletas de flores como las rosas, los claveles, los geranios, hortensias, margaritas, y hasta árboles frutales. 

Disfrutar de la belleza y del color y los verdes, es otro de vuestros atractivos. 
Quizá soñara también que en tu pueblo existía un oasis de las mariposas y que es vuestra mascota. La riqueza de vuestro entorno natural nos ofrece la maravillosa experiencia de verlas volar y admirar sus colores y formas; me podría quedar horas enteras viendo cómo bailan a mi alrededor. Déjame que siga soñando, y dime si puedo visitarlo.  
Déjame también adentrarme por tus caminos sin perder la mirada a ambos lados y que me seduzcan los verdes y ocres de tus árboles; asomarme al Mirador del Peñón Encantado, y contemplar la majestuosidad de tus alcornoques, admirar los troncos robustos de tus quejigos, y dejarme seducir por el familiar olor a pino. 
Y cómo no, déjame también que me emocione con los cambios de colores de tu paisaje, con esos centenarios castaños que durante el otoño dejan caer sus hojas, para formar un manto hermoso de distintas tonalidades de verdes, marrones y dorados, que brillan cuando el sol los baña con sus rayos. Hasta pronunciarlo es bello y melódico, EL BOSQUE DE COBRE. 
Déjame pasear junto al río, aunque tenga que llorar junto al charco, vuestro Charco Azul que ahora es casi negro, gris cenizo; que la mano de un ser sin alma destruyó su entorno, para desesperación de tus habitantes y de quienes gozamos de tan magnífico espectáculo. Sé que con vuestra unión y con ayuda, renacerá, y se volverá a convertir en ese lugar idílico. 

En mi sueño, también olía a aguardiente, ¿puede ser?. Dime, ¿qué fue del aquel famoso aguardiente que en el siglo XVIII se vendía por toda Andalucía y fuera de ella? Cántame la coplilla, aquella que decía: 
 
«Los que gusten de catar 
 Los zumos del alambique
 Mejores no los tendrán
 Que en los pagos de Jubrique».
 
No quiero dejar el pueblo en mi visita, sin parar en uno de tus bares, y comer ese gazpacho caliente y potaje de hinojos que las gentes del lugar preparan con tanto esmero, como antiguamente; comida de lo que daba el campo, la más rica y saludable. 
Gazpacho Caliente-Fuente: Ana Abellán-blog ME SABE A MÁLAGA

Tu origen, Jubrique, tiene mucho que ver en cómo sois la gente de por aquí, desprendida y solidaria, una gran familia que se arropa y se cuida, que trabaja junta cuando más lo necesita, y que remonta con la energía y la fuerza que da la Madre Tierra. 
Aunque tus ojos lloren, Jubrique, aguanta y espera,  que la naturaleza es sabia, y como las aguas de tus fuentes y manantiales fluyen, así fluirá la esperanza de la recuperación. 
 
Anoche soñé que volvía a ti. 
Y yo, que creo en mis sueños, volveré.

4 de octubre de 2010

CAPÍTULO FINAL DE "MI VIAJE A BRETAÑA"

Lunes 3 de julio:
Hoy he recibido carta de Manolo (el primo de Juan) y de mi hermana Ana Mari.
Yo creía que no se iban a acordar de mí, pero no ha sido así, y eso me ha llenado de alegría. No me siento tan pequeña, tan insignificante.
Hemos comido en casa de Juanjo y Marca, potage de habichuelas, carne con patatas y ensaladilla de tomate. Estas comidas me saben ahora a gloria, porque aquí se come distinto.
Luego ha venido Paco con la moto, y hemos ido a su casa. Juan, Marisa y Mercedes iban en bicicleta. ¡Cuánta gente va en bicicleta aquí! Personas mayores, con su casco, niños que van a los colegios, mujeres que van al mercado, o a trabajar... Es una maravilla ver los caminos sin tantos coches, y respetándose unos a otros.
Por el camino hemos encontrado a Manolo, Juanjo, Antonio, Esperanza y Pablo.
Hemos comido rosetas en casa de Rosi.
Se acerca el momento del final. Catherine, una de las hemanas de Jacqueline, mi francesa, me ha regalado una muñeca de cerámica con un  perrito, es una preciosidad, y me ha dado mucha alegría.
Jacqueline también me ha dado unos regalos para mis padres.
En estos momentos, en mi interior hay una lucha. Por un lado quiero volver a España, y ver a todos, a mi familia; pero por otro lado siento irme de aquí, porque ya me he acostumbrado y he tomado mucho cariño a esta familia.
Ahora me lo paso bomba; nos vamos a comer cerezas de las vecinos, me hacen cosquillas jugando en el pajar, sus hermanas y yo a ellas.
Marie Laure cada día me quiere más  y siempre va conmigo a todas partes. Hemos aprendido a hablar las dos juntas, a la misma vez.
Por la tarde hemos hecho una visita al periódico "Quest France". Es enorme y muy moderno. Por dentro está todo perfectamente montado. En él trabajan 330 periodistas.
El ambiente que allí se respiraba era de un ruido inmenso; las máquinas incansables no paraban de hacer ejemplares. Salían 15 periódicos en tres minutos, o incluso menos. La máquina iba a 30 km. por hora. Allí nos lo han explicado todo muy bien. Era impresionante, la forma de trabajar y cómo controlaban las máquinas.

Martes, 4 de julio:
Hoy hemos ido a Melesse, y hemos estado con Leticia, Antonio, Juana Mari, Paco, Rosa y Antonio Carrascosa.
Melesse es una población y comuna francesa, situada en el departamento de Ille y Vilaine, en Rennes y cantón de Saint-Aubin-A'Aubigné.
La madre de Jacqueline me ha hecho otro regalo, y esto para mí ha sido una gran alegría, un poco más y me echo a llorar. Es un tazón con la inscripción de St. Germain Sur Ille (todavía conservo).
Son todos muy amables. Y es ahora, cuando el tiempo se está acabando, cuando mejor me lo estoy pasando, cuando estoy apreciando de verdad lo que están haciendo por mí. Entiendo mejor el idioma  y me defiendo mucho mejor, y me he adaptado a las costumbres, a la forma de comer, etc.
Ayer salimos en el periódico bailando sevillanas.
Por la tarde vamos al lago a pescar. Me han dejado una caña.
Nos lo hemos pasado muy bien,por todo lo que nos pasó. A mí se me enredó la caña un montón de veces, y los peces se  comían todo el cebo que le ponía. Marisa atrapó un pez pequeñito. ¡qué alegría le entró!
Mª Carmen, la hermana de Antonio, ha venido y he podido hablar de muchas cosas. Me gusta hablar con ella.
Mañana iremos a la piscina a Rennes.
Después de cenar nos hemos divertido mucho jugando a las cartas.

Miércoles 5 de julio.
Hoy me han despertado a las 6'15 para ir a Rennes.
Hemos buscado a Caty en todas las casas, nos ha costado mucho trabajo, hasta que por fin dimos con ella.
Hemos comido en el restaurante de Rallye.
Al llegar a casa, el  hermano de Jacqueline, Jean-Ivre, me ha hecho un regalo, un bote de colonia que huele a gloria; y Jacqueline una cajita de madera preciosa y una gaita de Bretaña para Mª Trini. Estoy muy contenta.
Ya falta sólo un día para salir de Francia e ir para España. ¡Viva España!

Y hasta aquí, puedo contar.
Se ve que no terminé de escribir mi aventura. Supongo y recuerdo que desde aquel día todo fue muy rápido. Las despedidas, preparar las maletas, el viaje, el largo viaje, los nervios de los días pasados, y de lo que nos quedaba al llegar a nuestras casas. El intentar atrapar al máximo los días y las horas que nos quedaban para estar juntos. La amistad que estaba empezando a nacer con fuerza con quienes serían mis amigos para toda la vida, etc... etc...
Me gustaría, una vez más, que fueran mis amigos quienes contaran esta parte de la historia.
Yo sólo recuerdo que íbamos en el autobús cantando, contancho chistes, riendo, llorando...
Que cuando llegamos a Jaén, el 9 de julio, yo invité por megafonía a todos a que nos viéramos el día de mi cumpleaños, dos días más tarde, en la Plaza Santa María.
Y de 50 que éramos, vinieron 25. Y de allí se formó una pandilla, entre los cuales tengo mis mejores amigos y amigas: Macarena, Antonio, Manolo, Mº Luz, Marisa, etc...).
Aquí comenzaron otras historias, otras aventuras. Y lo plasmé, durante un año, en un diario que aún conservo. Aquí dejo la primera hoja.
Los días posteriores al viaje los recuerdo vagamente, pero sí tengo la sensacion de que estaba perdida. Casi un mes fuera de mi casa, viviendo con otras personas, otras costumbres, otros horarios, otro idioma.
No me sentía bien. Estaba extraña, fuera de lugar.
Mis hermanas y mi madre no me entendían, ellas habían seguido igual, echándome de menos o descansando de mí, según como se mire; pero habían seguido con su ritmo de vida. El mío se había cortado, y había discurrido por otros derroteros, y ahora costaba volver a la realidad.
En este viaje conocí a personas muy importantes en mi vida, que la han marcado.
Pablo, que con su flequillo juguetón, y sus grandes ojos negros, me hizo olvidar aquel primer amor que me hizo tanto daño. Antonio, con el que se creó una amistad verdadera, una amistad de hermanos. Para mí era como el hermano que nunca había tenido. Lo quería mucho. Más tarde llegó a ser padrino de mi boda, y aún nos seguimos llamando y hablando. Y de vez en cuando, muy de tarde en tarde, nos vemos las caras.
Manolo, que también tuvo un lugar en mi corazón, y sigue siendo mi amigo, mi gran amigo.
La vida nos tenía preparado una historia para nosotros. Un ir y venir. Un acercarnos y alejarnos. Ahora volvemos a ser amigos, nos llamamos y hablamos, y también nos hemos visto más de una vez. Y hemos compartido momentos familiares importantes.
Macarena, amiga, amiga de verdad; también nos llamamos, y el otro día, cuando Laura cantó en Jaén, fue a verla, junto con su familia.
Marisa, ¡uf, qué alegría me dió al verla también en Jaén! ¡cuántos ratos compartidos, cuántas risas, cuántas penas compartidas, cuántas aventuras infantiles, cuántos secretos!
Creo que han pasado 33 años de este viaje que marcó nuestras vidas. O al menos la mía sí que lo hizo.

28 de junio de 2010

NUESTRA ACTUACIÓN. MI VIAJE A BRETAÑA (5ª parte)

Viernes 30 de junio:
Hoy me he levantado a la misma hora que todos los días, pero más cansada y con más sueño que nunca.
Jacqueline no ha ido a clase, nosotros sólo para ensayar las canciones y las sevillanas.
Por la tarde teníamos nuestras actuaciones. Fuimos a vestirnos con los atuendos para bailar.
Inés, Adela y Ana Gómez se pintaron, se hicieron sus moños y se plantaron sus rosas rojas o de otros colores. Macarena también. Pero yo como tenía el pelo corto, más corto que nunca, no me pude hacer nada de eso. Hace dos días tuve un percance. Resulta que mis pelos son muy complicados, porque están muy rizados y hay mucho pelo. No lo tengo corto ni largo. Cuando vamos en el autobús de un sitio a otro, yo me suelo marear y abro la ventana. Si abro la ventana y me da el viento, los pelos se me ponen como las locas. Se sube, pero luego no baja.  Una noche, desesperada frente al espejo de Jacqueline, cogí las tijeras y me arranqué un buen trozo. El pelo me lo tenía que cortar para que no se notara, y eso fue cortillo, cortillo. Salí llorando de la peluquería, porque me habían pelado más que a los quintos que se iban a la mili.
Pero el pelo corto tampoco era un obstáculo, Inés y Adela se empeñaron en que me maquillara un poco , pero no consentí que fuera mucho.
Luego me puse tres florecillas amarillas naturales, cogidas del patio del Instituto. Éstas hacían  juego con mi falda, que era azul y de lunares amarillos.
Cuando salimos preparadas, todos los que había allí se nos quedaban mirando. Armamos una buena cuando nos vieron  con estos trajes.
La primnera actuación que  tuvimos fue en un asilo de ancianos, los cuales nos invitaron a merendar.
La segunda fue en Liffré, pero sólo para los niños. Nos aplaudieron mucho.
Cuando terminamos nos pusimos a cantar canciones que no estaban preparadas para actuar, pero que nos las sabiamos por todas las excusiones que hicimos..
Todo fue un éxito rotundo, yo misma me quedé boquiabierta al ver los resultados de tantos y tantos días de ensayo.
Al terminar nos dirijimos al patio, donde nos dieron sangría y algunas tortas.
Allí seguimos cantando, jugando y ¡comimos!
Después de cenar fui a Melesse con Marisa y Mercedes.

Sábado 1 de julio.
Hoy hemos ido al bosque de Paimpont.
El bosque de Paimpont es conocido también con el nombre de Brocéliande.


Létang de la Marette:
Estanque de agua salobre, se asemeja a unas marismas de agua dulce. El lago está rodeado por un lecho de juncos de baja densidad. Está cerca de una cantera de pizarra roja. En verano es muy popular, y en otoño está casi desierto, pero es cuando despliega sus colores más hermosos.
Esto encontré por internet sobre el bosque de Paimpont: "A 30 kilómetros de la ciudad de Rennes, existe un lugar donde la fantasía y la realidad juegan detrás de los árboles, dejándose ver tan solo por los más imaginativos y fervorosos visitantes. Es un bosque en el que uno ve lo que quiere ver. Dicen que es un antiguo reino medieval. . Descubrirlo es todo un reto para la imaginación, sin duda ayudada por el ambiente mítico de lugar y las abundantes historias que circulan en el aire. El sitio más irreal de la realidad se llama “El Bosque de Broncéliande” y a pesar de no existir, ha sido la inspiración de muchos escritores y sitio de culto para los admiradores de la leyenda del rey Arturo.El nombre real del bosque es “El Bosque de Paimpont” y ocupa 760,000 hectáreas de la bretaña francesa. La espiritualidad del lugar está presente en este rincón fantástico del Mago Merlín, el Rey Arturo y la Mesa Redonda. Muchos acuden a este lugar en busca de las antiguas historias medievales y tiene para ellos el estatus de sagrado. Es cierto que por las características del bosque, parecería que estuviera encantando y es allí cuando los cuentos y leyendas cobran vida en la mente de quienes lo visitan.
La fantasía comienza por los lagos del bosque. El espejo de las hadas -Miroir-aux-fées-, con una buena dosis de imaginación se convierte en el sitio de reposo de hadas y elfos. En la Iglesia de Tréhorenteuc, los símbolos artúricos y cristianos se entremezclan en su vitral donde los apóstoles se congregan alrededor del Santo Grial, la razón de la lucha de Arturo. El Valle sin Retorno es otro de los lugares de ensueño. Luego de varios incendios, en 1991 el artista François Davin construyó el Árbol de Oro, un hermoso castaño de oro. Cinco árboles negros, sirven de recuerdo del bosque cremado. Este también es el lugar de la Tumba de Merlín, donde varios visitantes le dejan ofrendas y velas prendidas. Otros lugares míticos muy visitados son “La Fuente de Barenton” y el “Lago Comper“. El Castillo de Comper es el centro de exposiciones del Centro Artúrico. Cargado de leyendas y una bella arquitectura, es uno de los principales complejos del universo de la mesa redonda."

El bosque de Paimpont es muy grande, algo suntuoso. Nunca había tenido la oportunidad de ver un bosque, pero ahora que lo he podido ver me parece algo grandioso.
En él se respira sosiego y tranquilidad, y se puede oler a naturaleza.
Unos cuantos nos sentamos junto a ún árbol. Teníamos dos botellas de vino con gaseosa y con esto nos dispusimos a comer.
Estaba Marisa, Manolo, Juanjo, Pablo, Antonio, Esperanza  y yo, no sé si había alguien más.
Después de comer y estar un rato allí, nos fuimos dando paseos, descubriendo nuevos paisajes.
Más tarde alquilamos barcas de pedales. Cogimos una de cuatro: en ella íbamos Manolo, Marisa, Macarena y yo. Nos lo pasamos fenomenal. Nos íbamos turnando, dos a dos  para darle a los pedales.
Cuando a mí no me tocaba, me sentaba en la parte de atrás y metía el pié en el agua, que estaba buenísima.
Nos montamos más de dos horas y nos divertimos de lo lindo.
A las cinco volvimos al autobús.
D. Pablo habló con nosotras durante un rato, y José Antonio con los niños.
Nos habló de temas que teníamos que tener nosotros en cuenta, y que hiciéramos lo que quisiéramos, pero sabiendo que lo que nosotras hiciéramos iba a ser en favor o en contra de todo Jaén, y el instituto.
Después de cenar he ido con la familia de Jacqueline a casa de Pierrich, el correspondiente de Juan. Allí hemos estado jugando al palé.
Es un juego que ponen en el suelo una tabla, luego echan una ficha pesada, entonces los jugadores van tirando y gana el que más cerca los tire del primero. pero esto se hace a distancia, y hay que saber tirarlos porque si no votan y se caen.
El padre de Jacqueline es un experto en esto.

Domingo 2 de julio:
HOy es el cumpleaños de Marisa.
Me he levantado a las 9'15, pero un poco cansada y con bastante sueño.
A las 10 han venido Manolo, Juanjo y Esperanza a por mí y hemos ido a casa de Marisa. Hemos dado una vuelta por el pueblo.
Por la tarde fuimos a Saint Gregorio, a la casa de uno d elos hermanos de Thérèse.
Luego fuimos a casa de Françoise. EStábamos Mercedes, Françoise, Thérèse, Marisa, Juan, Jacqueline y yo.
Empezamos a charlar de todo y no sé quién sacó el tema de los muertos; lo que sí sé es que eran las 11'30 de la noche y estábamos muertos de miedo.
Contando historias, a oscuras, alrededor de una mesa antigua, no se escuchaba ni un solo ruido. Era muy de noche fuera. De pronto, se escuchan pasos por las escaleras, y aparece una figura fantasmal. Nos pusimos a pegar chillidos, a agarrarnos de miedo. Resulta que era Françoise que baja de su cuarto, con una linterna bajo la barbilla y un camisón largo. La luz de la linterna le iluminaba parte de la cara, y le hacía sombras bajo los ojos, por eso parecía un fantasma. Salimos a las 12 y las campanadas sonaban en nuestros oidos como algo tenebroso, y encima la calle estaba a oscuras. Jacqueline y yo íbamos agarradas de la mano, y cada vez que oíamos un ruido sospechoso (el chirriar de una puerta, el canto suave de un pájaro, el sonido del viento) nos apretábamos fuertemente. Ahí supe lo que era el miedo de verdad.

 Capítulo siguiente: final del viaje

14 de junio de 2010

LE MONT SAINT-MICHEL. MI VIAJE A BRETAÑA (4ª parte)

Miércoles 28 de junio.
Hoy me he levantaod a las 8'00 porque nos vamos al Mont Saint-Michel.
En esta excursion todos los españoles íbamos en nuestro autobús.
Como siempre nos pusimos a cantar, otros contaban chistes, otros hablaban de sus cosas, etc.
Yo iba sentada con Ana Rosa, con su dedo malito.
Paramos a mediodía en una playa muy bonita. Allí,  en un banco comí y luego bajé a la orilla. Pablo y Antonio me enseñaron a hacer "El salto de la rana" con las piedras, en el agua. (desde entonces cada vez que voy a la playa intento hacerlo, pero no me sale siempre. Y recuerdo con nostalgia aquellos días, lo bien que lo pasamos y lo divertidos que eran, con sus ocurrencias).
Remí y otros dos amigos suyos querían tirarme al agua, pero yo no los dejé.
Más tarde nos fuimos a ver el pueblo. Era muy bonito.
Llegamos por fin al Mont Saint Michel. Es como una especie de castillo, muy bonito, con una isla, y en ella es como si estuviera un castillo fortificado.

LE MONT SAINT-MICHEL.
Cuando sube la marea, el agua sube hasta la carretera y la cubre entera.
Esto ocurre varias veces al mes. Sube unos 10 metros. Esa es la diferencia de la marea, cuando sube el Mont Saint-Michel es una gran joya hecha de granito. Está cubierto de torres y de esbeltas campanas. Suben escaleras hacia arriba y todo es muy bonito. Por las escaleras hay muchas tiendecitas donde hay todo lo que un turista pueda buscar y más.
En esta postal se puede ver los distintos estados del Mont Saint Michel. Cuando la marea está baja, incluso se ven las flores y los animales.
Por aquí cerca ha una zona de arenas movedizas por la acción del mar.
Al entrar en Normandía, todo cambiaba un poco con respecto a Bretaña. Un hecho que nos llamó la atención bastante es que las vacas son marrones y las bretonas son blancas y negras.
Las casas que vemos ahora son un poco más bajas, y un poco diferentes. Los jardines ya no suelen ser de flores; son huertecitos, con patatas, coles y alcachofas. Huertos familiares.
Las gentes que habitan aquí son como galaico-portugueses.
Por la zona de Cancale (una comuna francesa, ubicada en el departamento de Ille-et-Vilaine, en la región de Bretaña) hay criaderos de ostras y es una parte importante para el mercado y la economía en general. Le llaman "El Paraíso de las ostras".

Como por aquí hay mucha agua, hay bastante sal, y los corderos son muy buenos, porque al tomar sal la carne es excelente.
Al llegar a mi pueblo, St. Germain, me fui a jugar con Jacqueline  y acabé reventada.
Jueves 29 de junio.
Hoy es el santo de Pablo. Yo me he levantado con unas agujetas horribles. No puedo moverme porque me duele todo mi cuerpo.
Después de comer hemos ido otra vez a Rennes, a ver la parte vieja. ïbamos con un guía, que nos enseñó las partes más importantes del viejo Rennes. Vimos la catedral.
Cada obispado tiene su catedral,, y Rennes tiene su sede en la suya.
Es del siglo VIII. Reconstruida en el siglo II y también en el XVI.
De cada tiempo en que se construía, se tomaba algo de él. La catedral es copiada  de la iglesia de San Sulpicio en París.
La nave central data del siglo XIX, después de la Revolución Francesa. La Bóveda es de medio cañón, de la escuela latina.
La cúpula central es copiada del Panteón de Roma.
La catedral está dividida en tres naves. Tiene cruz romana.

Esta visita ha sido muy interesante, porque nos ha hecho conocer los aspectos artísticos más importantes de esta gran ciudad de Rennes.
Hemos llegado tarde, pero los autobuses que nos llevarían a nuestros pueblos nos ha esperado una hora. Nos gustó mucho este gesto.
Despues fuimos a cenar a Tentiniar. Son una familia de españoles, de Martos en Jaén.
Íbamos Mercedes, Juan, Manolo, Marisa y yo. La gente era bastante simpática y no hablaron de muchas cosas interesantes acerca de Francia.
Todos escuchábamos con mucho interés.
Al volver a casa, Juanjo se equivocó de carretera, y anduvimos 10 km. en balde. Regresams a la 1'30 de la madrugada.
Sólo veíamos carretera y árboles, no se veía ningún pueblo. Por eso Marca se extrañó.

Próximo capítulo: Nuestra actuación artística