28 de octubre de 2014

NO TENGO EDAD PARA AMAR (pensamientos de una niña enamorada)

El primer amor es el que más marca. Se despiertan esos sentimientos que duelen, que queman, que hacen que tu corazón salte, ya sea de alegría o de dolor. El mundo que te rodea no tiene importancia si no eres correspondido o correspondida. Todo lo llena el recuerdo de esa persona. Tus pensamientos, tus horas del día, tus sueños, tus éxitos y fracasos, tu respiración.

Y ese primer amor, platónico, fue tan intenso, que no paraba de escribir en papeles y hojas lo que sentía.
Hoy, después de 38 años, me encuentro otras dos hojas arrancadas de un cuaderno, grapadas para no perderlas, donde grabo para siempre lo que pensaba, lo que sentía, lo que me hacía soñar, y llorar....


"NO tengo edad para amar, no tengo edad para sentir ese fuego que quema. Pero siento algo dentro de mí, algo que fluye como el agua de una fuente, algo que irradia rayos centelleantes, algo que corroe mis entrañas.
Siento dolor y pena, cansancio y tristeza, agonía y esperanza. Todo se funde en una misma pasión.

Tus palabras me llegan hasta dentro. Cuando hablan todo se vuelve diferente, tu voz se oye misteriosa, lejana, sumida en una dulce melodía.
Tu mirada penetra en mi corazón. Cuando mis ojos se encuentran con los tuyos, palidezco al verme tan cerca de ti, me avergüenzo de que fijes tu mirada en mi, y al mismo tiempo, siento un ligero escalofrío que recorre todo mi cuerpo.

Dime, ¿acaso esto no es AMOR?

Cuando tu mano se ha acercado a mi mano, aunque solo fuera por un instante, he visto cómo se ha levantado el mundo, he visto estrellas flotando sobre el agua, peces volando sobre el cielo. Y he temido que la soltaras; he temido que dejaras caer tu mano y dejaras la mía indefensa, sin apoyo. Entonces he comprendido que te necesitaba.

Cuando me encuentro a tu lado todo es distinto. La vida me parece más bella, la tierra que piso es de plumas, y el aire que respiro es aroma de flores.

Dime, ¿acaso esto no es AMOR?

Sin embargo, mis quince recién cumplidos años me obligan a no pensar en ello, a no pronunciar la palabra... Aunque...si no lo hago.... ¿qué gano con ello?

Quizá no pueda alcanzar tu corazón, quizá mi pasión no sea tan fuerte para que penetre hasta ti, o quizá tú tengas ocupado el corazón y ya no quepa ni el aire.

Pero, he logrado tu amistad, tu amistad simplemente como amigo, y eso es algo muy importante.

Tener un amigo es tener un tesoro.
La amistad, por encima de todo, es la reina del mundo; la simpatía, la cordialidad, la paz... Y eso es precisamente lo que busco de ti, lo que te pido, que me des, un poco de afecto, un poco de cariño.

Estos sencillos pensamientos se resumen en unas cortas frases, en las cuales expreso mi deseo por ser tu amiga, simplemente.... tu amiga." (J-4).

Con qué poquito nos conformábamos, cuando el amor era imposible, con la amistad. 
J-4 era el código que ponía a mis escritos, relativo a quien en ese momento ocupaba mi corazón. En este caso, mi primer amor, Juan Viedma Deña.





2 comentarios:

Choni dijo...

Esta niña apunta maneras!!!
Yo también tengo por ahí guardado un baulito con mis escritos, muchas veces he pensado en quemarlos en la chimenea... otras me da pena... y sigo con ellos guardados.
Saluditossssssssss

Estrella Altair dijo...

Oye caracola este guiso que has hecho de amores.. me ya llegado al corazón.. y me ha encantado.. me lo he comido todo... sigue así..

un beso..